¡Cumplimos nuestra promesa y empezamos el día comiendo fruta! Creo que el cuerpo nos pedía algo fresco y sano después de tantos excesos.
En el plano turístico, hoy nos hemos acercado al Lower Manhattan para ver la ‘Zona Cero’ y la verdad es que sobrecoge pensar en lo que allí pasó…

Nuestra siguiente parada ha sido Wall Street. Justo a la hora del almuerzo, hordas de ‘curritos’ algunos con traje, otros con mono de trabajo se agolpaban para comprar las viandas en los puestos de comida ambulante. Es alucinante como los parques se transforman en comedores improvisados donde encontrar un asiento libre es una tarea imposible. Por nuestra parte, aprovechamos la ‘conectividad’ de los parques para quitarnos el mono de conexión, revisando el correo, mandando alguna foto, aprobando los comentarios del blog… así da gusto.

Siguiendo nuestra exploración de la zona y sin saber muy bien donde estaba, nos encontramos con el ‘Charging Bull’ de Wall Street, la cornamenta más fotografiada de la zona, de hecho sufrimos lo nuestro para hacer una foto sin gente tocándole las pelotas al pobre bicho.
Aprovechando que estábamos cerca nos acercamos a Battery Park para tomar el ferry a Staten Island. Básicamente se trata de una red de barcos gratuitos que pasan al lado de la Estatua de la Libertad y te permiten sacar unas buenas fotos ‘by-the-face’ del skyline de la ciudad.

Tras agotar nuestras cámaras con unos cuantos centenares de fotos (pufffff ¡qué trabajo nos espera al llegar a Madrid!) hemos ido a comer. Como somos más chulos que un ocho seguimos haciendo horario español comiendo a las 4 de la tarde y por suerte siempre hay sitios abiertos dispuestos a darnos de comer. La comida no estuvo mal pero nos mató el postre, Sergio y Juanjo acabaron con unas jarras de helado adornadas de toda clase de sustancias ‘engordativas’ y yo para hacerme el dietético acabé con un ligero batido de vainilla que tenía una consistencia parecida al engrudo (con decir que la pajita parecía una cañería de desagüe). De todas formas aunque nos quejamos, siempre dejamos los platos limpios.
Por la tarde, saliendo del plano del ‘mainstream’ turístico, nos hemos puesto el traje de ‘moderno’ y hemos ido a la PS1 un centro de arte gestionado por el MoMa donde diversos artistas exponen sus ocurrencias obras a lo largo y ancho de las aulas de una antigua escuela. Fue una pena que llegáramos con el tiempo justo porque nos dio únicamente para dar una vuelta a trote ligero y realmente exige más dedicación para poder ver todas las instalaciones.

Rematando el día hemos acabado en Brooklyn y sólo podemos decir ¡Qué gran barrio! La imagen cambia totalmente respecto de Manhattan, casas bajas de no más de tres plantas, gente joven con buen rollo y muchos sitios donde tomar algo.










Desde luego que me estoy partiendo con vosotros, pero vuestro viaje es un viaje gastronómico? un pelin arriesgado meterse tantas cosas raras de los chinos para los dias que estais alli, fungasec!! ja, ja, ja, ja, ja!!
por cierto, he estado leyendo el blog del niño melón, recomienda muy mucho la excursión en helicóptero por NY, no quiero ni imaginarme la de fotos que sacariais!!! El helipuerto: calle 40 avenida 12.
a veces hay concierto gratuitos en el Lincoln Center, el domingo estuvo además tocando Patty Smith!!
hombre, lo de dos kilos por día.. dejalo en 1, que el otro lo estais quemando con tanta pateada!
Ah, el piso del hotel es porque habeis pedido habitación de fumador?
Por cierto, que el sandwich ese con tanta carne que se desborda, parecía como carne picada cruda, era ruso el sitio?? Me he llenado solo con verlo!!!
jajajaja… El hotel es completamente de no fumadores, cosa que agradezco. Juanjo y sergio se pegan unos paseos desde la planta 18 a la calle para fumar que no veas
Sobre el sandwich, no era crudo, la carne estaba cocinada pero tenía ese color rojizo. A pesar del aspecto a primera vista, estaba muy bueno.