Seguimos aquí… ayer no pudimos postear porque no hubo parada técnica, y porque llegamos “un poco tarde” al hotel… Resumiéndolo mucho, pateamos el Soho, Noho y el West Village de manera muy rápida. Son barrios llenos de tiendas a la última, pero realmente tampoco hay mucho que hacer si no tienes intenciónn de pulverizar la tarjeta… Bueno, también hay cafés en cada esquina y la altura de la ciudad baja aquí considerablemente, con lo cual ya no es necesario dislocarse el cuello, que también se agradece.
Nos fuimos luego por el West River Side, hasta llegar al MeatPacking District para echar un vistazo, porque era donde íbamos a cenar por la noche…
A la carrera para el hotel, ducha, subimos al Empire State (sí, hay que hacer la turistada)… aunque llovió un poco cuando estábamos arriba y bueno, qué queréis que os diga, creo que la capacidad de sorpresa se ha agotado. No resulta tan impresionante como dicen, aunque nunca había subido 80 plantas tan rápido en un ascensor. Hay bastante gente arriba y hay que meter codo para poder echar una foto.
Por la noche volvimos al MeatPacking porque habíamos quedado con unas amigas de La Rioja que están pasando aquí unos días. Cenamos en el Spice Market, un sitio enorme de madera donde nos zampamos unos 10 platos distintos, la mitad de los cuáles no puedo asegurar si se trataba de carne, pescado u otro bicho raro… Nos pusimos hasta las trancas, eso sí. Pese a los sabores “inusuales” estaba todo realmente bueno… El Meat Packing es el último barrio de moda para salir en la ciudad. Para cenar, necesitas reservar con un mes de antelación, dar la American Express, un certificado de antecedentes y una muestra de orina… vamos, la locura. Mucho postureo es lo que hay…
Total que con las cervezas de después, robarle el taxi a unos pijos y demás, llegamos a las mil.
A punto de salir de nuevo a seguir poniendo cruces en el mapa… Seguiremos informando









